MI MODELO DE NEGOCIO
MI MODELO DE NEGOCIO
Creo que a lo largo de mi vida me
había planteado con poca seriedad la idea de cómo hacer dinero, en especial
porque siempre giraba en torno a satisfacer caprichos (si, caprichos y no
necesidades) aunque de algunos años para acá se había tornado un poco más seria
la idea porque iba enfocada a satisfacer (ahora sí) necesidades reales, no como
mantener una familia u hogar sino más bien a cómo solventar lo más posible los
gastos de la escuela, pero, a decir verdad, las circunstancias me favorecían un
poco al grado de abandonar la idea de hacer dinero, ya sea porque me salía
algún trabajo que me ayudara con los gastos o porque, increíblemente, había
gente que llegaba a pagarme dinero prestado del que ya ni me acordaba.
Ahora por una actividad escolar
tuve que darle mayor seriedad a la idea y es bastante curioso que en realidad
no tenía nada que fuera aprovechable desde mis habilidades. Al vivir en una
colonia popular me di cuenta que los negocios que subsisten desde que tengo
memoria son los que satisfacen necesidades de la gente, el mercado de la
colonia es un ejemplo perfecto pues después de tantos años y quizás varias
generaciones, es sorprendente que los habitantes conozcan a los distintos
vendedores y los ubiquen casi de memoria, lo mismo pasa con papelerías,
tortillerías, panaderías, peluquerías, tienditas, tlapalerías, internet,
etcétera.
Entendí que por el estilo de vida
que llevo (trabajo y escuela) era mas que complicado tratar de iniciar un
negocio de los antes mencionados por algunas razones: Una era la escasez de
tiempo para atender el negocio por todas las actividades que tengo, la otra es
por las reglas que se fijaron para la actividad, las cuales en esencia son:
Arrancar con una inversión inicial de $200.00 (doscientos pesos) y en el
periodo de 4 meses llegar a una ganancia de $3000.00 mas la recuperación de la
inversión inicial, no podía invertir lo necesario porque iba fuera de las
reglas y tampoco los tenía así que pasé un poco de tiempo pensando que podría
ser.
Trabajo como residente de obra
para una empresa que se dedica a hacer trabajos de herrería y montajes
estructurales y fue allí donde encontré la oportunidad para el negocio. El tipo
de trabajo exige el consumo constante de algunos productos, en este caso son
los guantes y gafas de seguridad y que en la mayoría de las ocasiones el patrón
suministra de manera inadecuada.
Aquí es importante dar mérito al
libro “starupismo” del autor “Fric Martínez” que nos recomendó la profesora al
inicio del curso pues menciona que al crear un negocio se debe tener como
premisa fundamental que este resuelva necesidades reales y en el caso del
negocio que yo propongo resuelve la necesidad de seguridad y comodidad para el
trabajador de la empresa y que, según la teoría, al tener satisfecha la
seguridad y comodidad, entonces tendrá un mayor desempeño y rendimiento en el
mismo.
Al inicio de esto, la obra
contaba con dos parejas de herreros (ayudante + oficial) y la venta se dio de
la siguiente manera: Comencé comprando tres gafas de
seguridad oscuras con un precio de $50.00 cada una por lo cual gasté $150.00,
el precio que las dejé fue $75.00 por lo que al final obtuve $225.00 lo que
implica recuperé los $150.00 que invertí y que tuve una ganancia de $75.00.
Esa misma semana que entregué las
gafas salió la segunda ronda de ventas,
los dos ayudantes me pidieron un par de guantes de carnaza cada uno y un
oficial me pidió un par también, por lo que las cuentas me salieron así: Cada
para de guantes para ayudantes salieron en $30.00 y el de oficial me salió en
$50.00 por lo que en esa semana invertí $110.00, los precios de venta fueron de
$50.00 para cada par de guante para ayudante y $75.00 los guantes para el
oficial por lo que recibí $175.00, de nuevo recuperé los $110.00 de inversión
inicial y resultó una ganancia de $65.00.
Cuando los ayudantes vieron el
tipo de guantes que le entregué al oficial (guantes largos) me pidieron que la
siguiente vez comprara modelos similares. A estas alturas había ingresado mas
gente a la obra, ahora tenía tres parejas de herreros (ayudante + oficial) y
una muchacha para aplicar anticorrosivo a todas las herrerías.
Para la tercera ronda de ventas se me solicitaron tres pares de guantes
largos (inversión $150.00), dos gafas oscuras (inversión de $100), unas gafas
claras (inversión de $25.00) y tres porta-crayón (inversión de $75.00), con lo
cual invertí $300.00, lo que implica que a estas alturas por fin invertí la
cantidad límite de dinero que mandaban las reglas y aún así tenía mi ganancia
intacta. En la entrega recibí $225.00 por los guantes, $150.00 por las gafas
oscuras, $35.00 por las gafas claras y $35.00 por la porta-crayón, osea un
total de $445.00 con una ganancia de $145.00.
Pasaron un par de semanas para
que me volvieran a pedir equipo nuevo que fue la cuarta ronda de ventas , en este caso fueron dos camisolas de
mezclilla (inversión de $200.00), un chaleco de malla ($35.00) y unos guantes
de carnaza cortos ($30.00), lo que me sumó una inversión de $265.00; en total
recibí por las camisolas $300.00, por los guantes $50.00 y por el chaleco de
malla $50.00, es decir, un pago de $400.00.
Es importante mencionar que para
esta cuarta ronda de ventas ya no se usó el fondo original de $300.00 puesto
que, con lo vendido en la tercera ronda, había una ganancia acumulada de
$285.00 y como se pudo ver, la inversión para la cuarta ronda era de $265.00,
con lo que haciendo la inversión quedaban $20.00 en la cuenta de las ganancias.
Finalmente, ahora todo el dinero que se obtuvo se fue directo a la ganancia, lo
que significa que para esta altura la ganancia era de $420.00, $400.00 de la
cuarta ronda mas $20.00 que habían quedado.
Para la quinta ronda de ventas me solicitaron 2 pares de guantes de carnaza
largos (inversión de $100.00), un par de guantes de soldador afelpados
(inversión de $90.00), un flexómetro marca cadena de 7.5m (inversión $180.00), es decir, una inversión
de $370.00; en total recibí por los guantes de carnaza largos $150.00, por los
guantes afelpados $120.00 y por el flexómetro $220.00, es decir, un total de
$490.00 que se fueron directo a las ganancias y que añadido a lo que restaba en
ganancias después de la inversión ($420.00-$370.00 = $50.00) nos da una
ganancia total de $540.00.
El negocio estaba prosperando
lento pero con ganancias, sin embargo, se presentaron los días de semana santa
y aunque no implicó incumplimiento de pagos ni pérdidas económicas, si
significó un flujo mas lento de dinero porque muchos de los que compraban una u
otra cosa ya no regresaron a laborar y a su vez significó la incorporación de
gente nueva pero con la que no existía la misma confianza que con los
trabajadores que se fueron aunque eso no debía ser mayor impedimento para
seguir proporcionándoles lo que hiciera falta.
Para la sexta ronda de ventas, el volumen de productos requeridos bajo y solo
se solicitaron dos pares de guantes ($100), unas gafas oscuras ($50.00) y unas
botas de trabajo ($350.00), osea una inversión inicial de $500.00 y al final se
recibieron $775.00. Esto dejaba parado de la siguiente manera: $540.00 que
había de ganancia menos $500.00 de esta nueva inversión deja libres $40.00 mas $775.00
de ganancia por los productos de la sexta ronda nos tiene con una ganancia
total de $815.00.
La forma de generar dinero
mediante esta actividad tuvo que cambiar de giro radicalmente por dos razones:
La primera fue que se rotó mucha gente,
es decir, mucha gente nueva que llegó y en la que la confianza no era óptima y
segundo, hacia mediados de abril llegó un equipo nuevo de seguristas a la obra y de forma muy estricta nos solicitaron
mejorar muchos aspectos del equipo de seguridad por lo que el patrón tomó la
decisión de entregar equipo totalmente nuevos y completos que iban desde casco
hasta camisolas y no solo en esa obra
sino en todas las que trabaja la empresa.
El cambio de giro fue algo muy sencillo pero
que nuevamente tardó en llegar porque no había observado lo suficientemente
bien. Un día haciendo limpieza en mi recámara encontré una Tablet que ya no
recordaba que tenía y tampoco recordaba porque no la usaba, al encenderla me di
cuenta que la pantalla estaba descompuesta pues solo se veía bien la mitad, el
dinero de las ganancias decidí llevarla con un técnico para ver si tenía
arreglo puesto que, si antes no la arreglé era por eso, falta de fondos.
Después de revisarla me comentaron que debían cambiar la pantalla y eso tendría
un costo de $600.00; la compusieron y en poco mas de una semana conseguí un
comprador que me ofrecía $1000.00 porque tenía algunos defectos físicos; no
dudé en aceptar pues de tener un objeto ya sin uso por su condición ahora le
podía sacar una cantidad de dinero.
Con lo anterior las cuentas
quedaban así: $815.00 de fondos - $600.00 de compostura = $215.00 de fondo y
esto le añadí después $1000.00 de la compra de tal tableta para cerrar en un total
de $1215.00.
Dado que me funcionó esto de
sacar algo que ya no tenía uso, decidí hacerlo también con una laptop que tengo
en desuso. Arreglarla por ahora tiene un costo de entre $1100 y $1200, monto
que puedo solventar con las ganancias que se han ido adquiriendo y en cuanto a
precio de venta, dadas las condiciones físicas (yo le pondría calificación 8 de
10) y las características del software y hardware (la computadora tiene casi 10
años de vida), la podría rondar en un precio de $3000.00 a $3500.00 según el
comprador y la habilidad que tenga para vender.
CONCLUSIONES:
Con lo anterior estaría
cumpliendo la meta establecida aún cuando sobre la marcha tuve que hacer
cambios drásticos al plan original porque las circunstancias cambiaron. Esto me
deja como enseñanza personal varias cosas: La primera es que para poder
concretar la idea de negocio que venía desde mucho antes (como menciono al
inicio) me hacía falta observar con mas detalle lo ocurrido a mi alrededor,
seguido de eso, ser un poco mas creativo y no estancarme en lo que ya conozco
como igual decía al principio sobre los negocios que han sobrevivido a lo largo
del tiempo en mi colonia. Este ejercicio me ayudó a reafirmar que tengo esa capacidad
de ser flexible y de resolver problemas que se presentan sin verlos venir y lo
interesante es que iba de la mano con lo que decía el libro “startupismo”
acerca de que, si la idea ya no está produciendo, es válido cambiarla para no quedarse
en el camino.
Definitivamente ha sido de mucha
ayuda para mi vida personal hacer este ejercicio porque me obligó (por decirlo
de alguna manera) a replantear algunas creencias que tenía y a su vez, sentarme
realmente a pensar como hacer dinero porque en este mundo tan dinámico nada
está seguro y muchas veces tendremos que apoyarnos en nuestras propias ideas y
herramientas para no quedarnos en el camino.
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